lunes, 27 de enero de 2014

Recuerda recordar.

A veces te torturas pensando que hiciste algo mal, que no fue suficiente o no que era el momento aún; y hay cosas que te lo recuerdan; cada vez que pasas por ese lugar, o mencionan ese sitio donde estuviste con esa persona. Sólo en ese momento sabes que hiciste bien o mal en función de cómo lo recuerdas.

Recuerda que el recuerdo es trasladar en el tiempo una situación, una persona, un objeto, un olor, una sensación… es memorizar de manera selectiva lo que nos interesa; es verdad, también hay malos recuerdos, pero son infinitamente menos ¿no es cierto? Son fugaces, momentáneos, apenas queremos abrir esas puertas, sin embargo, en los otros nos recreamos e incluso cerramos los ojos para poder ver, ironías de la vida.

 A veces pasas cerca de alguien y su olor te recuerda a otro alguien; o escuchas una canción y recuerdas cierta escena sin guión; o coges algo que alguien te regaló y te teletransportas a ese momento.

Es muy curioso cómo seleccionamos, hasta para eso somos exquisitos.

Cuando borramos recuerdos es para crear otros nuevos. Los malos se transforman pasando de un estado de melancolía a un estado de plenitud; y en ese momento sabes que hiciste bien, porque si no, ese recuerdo, nunca se transformará. Cuando uno acumula muchos malos recuerdos tiene que apoyarse en otras personas para poder crear nuevos, y así, superar la ira que contenemos, aunque a veces ni eso logra borrarlos. Por suerte o por desgracia tendemos a pensar en los buenos porque quizá es más fácil no juzgar nuestros actos y seguir cantando, pero en el momento que un mal recuerdo nos atormenta no queremos saber nada de canciones. Hay que afrontar para poder disfrutar. Si no es así puede que estemos haciendo algo mal. Como tú decías habrá que torear.


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lunes, 20 de enero de 2014

Fin de año para bien o para mal

No sé si el 2013 ha sido un año de mierda por el 13 que lleva inmerso o  porque nos ha tocado, personalmente no soy supersticiosa, pero, no voy a dedicar más palabras al pasado. Pasado pisado como dice la canción. Dediquemos unos minutos a pensar en el año nuevo.

Querido 2014, te diría que espero que seas el mejor año de mi vida, que me quitarás las penas y que me darás todo lo que siempre pido y más, pero siendo realistas, no sabes lo que nos viene encima. Será el año en el que acabe mi carrera, por fin; zanjaré algunos asuntos en mi vida y estaré más cerca de los 30. Y claro que sí, hay que salir a celebrarlo, con los amigos y con la familia, que son lo que tenemos y lo que somos al fin y al cabo. Aunque no hayamos tenido mucha suerte hasta ahora debemos pensar en positivo y seguir adelante, valorar lo que tenemos, y eso señores, eso, hay que celebrarlo.
Doy gracias al 2013 por darme la oportunidad de recuperar a personas que daba por perdidas, por no perder la paciencia, por tener a personas maravillosas a mi lado y por conocer a otras nuevas que espero que sigan mucho tiempo en mi vida. Y no, este año no se me va a olvidar como los demás, porque ha sido muy importante en muchos aspectos, tanto buenos como malos. El tiempo es la mejor cura para todas las heridas pero también las personas que te rodean.

Por eso quiero pensar en el año que entra, cargado de dios sabe qué, pero también de tiempo; tiempo de reconciliación, de reflexión, de pensamientos y sentimientos que hay que aceptar. Así que de antemano, 2014, te doy las gracias, por que sé que aunque no se cumplan todos mis objetivos o aunque pierda cosas por el camino me darás ese tiempo que tanto necesito.