viernes, 10 de junio de 2011

Grandes verdades


La tristeza. La única emoción que muestra realmente lo que te importa.
El tamaño de algo sólo depende de con qué lo compares.
Yo también arranco la hierba del suelo cuando estoy sentada en el césped.
Si no estudias… no puedes salir¡¡¡
Piensa que hay canciones que jamás has escuchado.
El día que más sincero fuiste, demostraste lo falso que habían sido tus actos y palabras.
Ver fotos tuyas de pequeño, y que se te escape una sonrisa.
Señoras que discuten cual de ellas está más enferma.
La moda, se pasa de moda, el estilo jamás.
Lo que empezó como un juego, acabó como una adicción.
Porque la grandeza no se mide por lo que eres, sino por lo que puedes dar.
Hacer el muerto en la playa, y que se te meta agua por la nariz.
Te das cuenta de que te haces mayor cuando ya lees lo que dicen los personajes en los juegos.
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
Cuando lloras, y te abrazan, lloras aún más.
Canciones de mierda que te recuerdan momentos geniales.
Hay dos tipos de personas: las que consiguen lo que quieren y las que no se atreven a conseguir lo que quieren.
El rostro guarda el registro de nuestro paso por la vida.
Cuando regresas a un lugar del que escapaste, puede ser que quieras volverte a escapar.
Esa sensación de si elegir el mal o el bien.
Porque todos hemos hecho trampa alguna vez.
Etcétera: tu aliado en los exámenes.
Comer helado del bote y sentirse americano deprimido.
Aburrirse viendo la tele y empezar a sacar y a meter la tapa de las pilas del mando.
A veces la realidad supera la ficción.
Todos tenemos un amigo con el que nos juntamos y somos un peligro para la sociedad.
Somos jóvenes. “Es normal que bebamos demasiado, es normal que tengamos mala actitud y queramos follar como conejo… Somos un desastre, yo soy un desastre y pretendo seguir siéndolo hasta los veintitantos, tal vez hasta los treinta, y nadie puede quitarme eso.”
Un verdadero hombre no es aquel que seduce a todas las mujeres, sino el que sabe cuidar de una sola.
Rendirse nunca fue una opción.
Si tienes la oportunidad, inténtalo, porque si no te arrepentirás toda la vida.
Por muy difícil que sea siempre terminas haciéndolo.
Conformarse y dejar de insistir es como ver a alguien ahogarse y dejarle morir.
Solamente es imposible aquello que no te propones.
Ahora que lo has visto, lo quieres intentar.
Es difícil ver lo bueno de una persona, cuando ya has descubierto lo mejor de otra.
No hay gente que odie, solo hay gente que ama al revés.
Son indiferentes el cómo, el dónde y el cuándo simplemente asegúrate de elegir bien el quién.
Hombre invisible busca mujer transparente para hacer lo nunca visto.
Todos hemos visto alguna vez bricomanía.
Tener un objeto de referencia cuando te vas a bañar, que éste se marche y sentirse perdido en la infinitud del universo.
Todo el mundo miente, la única variable es sobre qué.
Sonará egoísta, pero jode un poco ver lo bien que te va sin mí.
La ignorancia mata, pero es mejor que la inteligencia mal aprovechada.
Coca cola. 125 años sin saber lo que bebemos.
Si te obsesionas con una idea acabarás atrapado en ella.
Sabes que eres mayor cuando ves el doble sentido.
Las peores decisiones son las que se piensan demasiado.
Dios me hizo perezoso, no puedo ignorar lo que el quiere.
Una persona puede sentirse sola aun cuando mucha gente la quiera.
Señoras que consideran que guardar un secreto es no contar quién se lo ha dicho.
Todos tenemos días malos.
Adelantarte unos centímetros en una carrera y pensar que ya tienes ventaja infinita.
Solo porque puedas hacer algo no significa que lo debas hacer.
Te sorprendería saber quiénes te echarán de menos cuando te vayas.
Por esas series que no sabes si quieres que acaben para ver el final, o no quieres que acaben porque te encantan.
Porque hay cosas que es mejor no decir.
Quitarte una tirita y que se te quede la marca del pegamento.
Puede que me hagas daño, pero aún así eres mi dolor favorito.
A veces con un “lo siento” no es suficiente.
Lugares que empiezan a ser odiados por los recuerdos que te traen.
Siempre te picará el punto de la espalda al que no llegas.
Por esas ganas de mirar hacia abajo cuando estás en lo alto.
Esa sensación de no tener nada que hacer porque ya es verano.
Llorar de alegría.
Todos hemos mirado el móvil para ver la hora, y cuando lo hemos guardado no tienes ni idea de la hora que es.
Porque todo se hace por alguna razón.
Saber que no tienes razón y seguir discutiendo.
No hay nada comparable a la sensación de volver a casa tras un largo viaje.
Siempre hay canción que nunca dejas pasar cuando suena.
Hacer reír a la gente me hace reír a mí.
Porque hay días en los que el mundo se te cae encima…
Ir a la parada de autobús y que justo, lo estés viendo irse.
Todos los problemas tienen solución.
Pensar en el futuro, nos hace seguir adelante, aunque puede que nunca se haga realidad lo que queremos.
Salir de un examen y que siempre haya alguno que diga que va a suspender y saque un nueve o un diez.
Nunca sabes cuando lo vas a pasar bien o mal.
La vida te pone a prueba constantemente.
Sonreír sin motivo y que todo te parezca perfecto sólo ocurre una vez al mes.
Pedir algo nuevo en un restaurante y que lo que se pide el otro siempre te guste más.
Todos hemos llegado tarde y le hemos dicho a nuestro amigo que sólo te quedaban 5 minutos, cuando ni siquiera habías salido de casa.
Porque en un día malo, todo el mundo está contra ti…
Seguro que te sabes todas las canciones de una cinta que llevaban tus padres en el coche, y que cuando la escuchas te sabes hasta los coros.
Si no dejas el despertador cinco minutitos más no eres persona.
Y pensar la cantidad de sitios a los que nunca hemos ido.
Es cierto que llorar no arregla nada, pero desahoga.
Si no crees en ti mismo, nadie lo hará.
Saber que ya es verano y que tienes todo el tiempo del mundo para hacer las cosas que no pudiste hacer durante el año.
Acabar el verano y darte cuenta de que no hiciste nada de lo previsto.
Refugiarse en el pasado a veces es lo mejor.
Jugando al escondite nadie llegó contando hasta a 100.
Con una mirada lo dices todo.
Querer y no poder.
Tener miedo y nunca decir lo que piensas en realidad.
Dar una sorpresa y ver la cara de felicidad del otro.
Te sientes cómodo cuando otra persona y tú tenéis muchas cosas en común.
Odio escuchar: “te lo dije”.
Llenar el álbum de Pokemon entero y sentirte el rey del mundo.
¿Y quién no se ha comprado patatas para que te toque algo que trae dentro?
Nadie dijo que fuera fácil.
De los errores se aprende.
Si no te llama es porque no quiere.
Irte de viaje y saber que se te olvida algo, no acordarte hasta que llegas al sitio y te hace falta. El cargador del móvil.
Por mucho que quieras eres incapaz de describir tus sentimientos.
Saber escuchar y que te escuchen.
Esconderte bajo las sábanas y pensar que nadie podrá contigo.
Te das cuenta de lo que tienes cuando lo pierdes.

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