lunes, 17 de marzo de 2014

Viaje a Bolonia y Venecia.


Ilusión eterna
Taquicardias de aeropuerto
Impaciencia novedosa
Bolonia de noche
Secretos de misterio, dicen que son 7
Iglesias escondidas
Susto de bienvenida
Risas entre medias
Sin aperitivi nos quedamos
La grande bellezza, con Gep
Un ojo abierto y otro cerrado
Sonajero de galletas
Sueños interrumpidos.

Despertares musicales
Rumbo a Venecia
Prisas de transporte
Con revisor
Sin revisor
Huelga
Todo el mundo abajo
Segundos desayunos
A falta de uno
Bolonia de día
Ciudad universitaria
Bibliotecas de maravilla
Fotos sin sentido
Solecito diurno
Almuerzo a reventar
Jardines de Margarita
Ambiente y relax
Como en el sur, mejor imposible
Sociabilizar
Bolonia de tarde
Vistas de pájaro
Atardeceres redondos
Monjas momificadas
Descansito para dormir
No dormir
Sombras en la pared
Bolonia de noche
Magia de luces
En busca del botellón perdido
Piazza Verdi
Conocer gente
Que haya media Andalucía en el extranjero
Hacerse amiga de una alemana
Integrarla en un grupo de gente que no conocemos
Canteo en el baño
Y vodaba
Propuestas indecentes
Soda pops
Apuestas pagadas a chupitos de Jagger
Cubata al suelo
Vámonos que nos vamos
Mañana será otro día
Vuelta a casa a ritmo de procesión y sevillanas


Llegó el sábado
Rumbo a Venecia
Con billete
Con revisor
Dibujar en el trayecto
A mano alzada, de bohemias
Conversaciones profundas e inspiradoras
Algunos en el baño a la espera
Venecia de día
Me enamoro
Pizza por el camino
Con paloma de por medio
Callejuelas con encanto
Iglesia de San Rocco, majestuosa
Juego de espejos
Hombre cantando en la plaza
Heladito artesano como dios manda
Vámonos en barco
Con revisor
Sin revisor
Venecia de tarde
El sol se esconde entre las cúpulas de tus calles
El gran Canal
El puente Rialto
Tus aguas verdes
Atardece en San Marco
Grandioso
Estupendo
Olivetti, no digo más
Sociabilizar
El puente de los suspiros
Una góndola va
Paseo de souvenirs
Sprite con imitación de jamón serrano
Venecia de noche, Venecia enamora
Mercado con la luna de fondo
Venecia, nos vamos
Pizzas del egipciano
La gula nos corroe
Trolas y más trolas, o no, nunca se sabe
Piazza Verdi
Sociabilizar y beber, malas costumbres
Sevillanos en común
Y algún truco que otro
Y vodaba
Escudería y sus cierres tempranos
Se acabó lo que se daba
Post party en la puerta
Intento de bailar sevillanas
Botellas contra el suelo
Quedadas para el aeropuerto
Vuelta a la infancia con alguno que otro
Venga vámonos ya
Piazza Maggiore de noche
Al son de Semana Santa
Sueños profundos

Y vuelta a empezar.

Italia, entre cantos sevillanos, a sorbitos de pasiones, a suspiros de alegría.



Dedicado a Javier Alba y Paula Herrera

lunes, 27 de enero de 2014

Recuerda recordar.

A veces te torturas pensando que hiciste algo mal, que no fue suficiente o no que era el momento aún; y hay cosas que te lo recuerdan; cada vez que pasas por ese lugar, o mencionan ese sitio donde estuviste con esa persona. Sólo en ese momento sabes que hiciste bien o mal en función de cómo lo recuerdas.

Recuerda que el recuerdo es trasladar en el tiempo una situación, una persona, un objeto, un olor, una sensación… es memorizar de manera selectiva lo que nos interesa; es verdad, también hay malos recuerdos, pero son infinitamente menos ¿no es cierto? Son fugaces, momentáneos, apenas queremos abrir esas puertas, sin embargo, en los otros nos recreamos e incluso cerramos los ojos para poder ver, ironías de la vida.

 A veces pasas cerca de alguien y su olor te recuerda a otro alguien; o escuchas una canción y recuerdas cierta escena sin guión; o coges algo que alguien te regaló y te teletransportas a ese momento.

Es muy curioso cómo seleccionamos, hasta para eso somos exquisitos.

Cuando borramos recuerdos es para crear otros nuevos. Los malos se transforman pasando de un estado de melancolía a un estado de plenitud; y en ese momento sabes que hiciste bien, porque si no, ese recuerdo, nunca se transformará. Cuando uno acumula muchos malos recuerdos tiene que apoyarse en otras personas para poder crear nuevos, y así, superar la ira que contenemos, aunque a veces ni eso logra borrarlos. Por suerte o por desgracia tendemos a pensar en los buenos porque quizá es más fácil no juzgar nuestros actos y seguir cantando, pero en el momento que un mal recuerdo nos atormenta no queremos saber nada de canciones. Hay que afrontar para poder disfrutar. Si no es así puede que estemos haciendo algo mal. Como tú decías habrá que torear.


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lunes, 20 de enero de 2014

Fin de año para bien o para mal

No sé si el 2013 ha sido un año de mierda por el 13 que lleva inmerso o  porque nos ha tocado, personalmente no soy supersticiosa, pero, no voy a dedicar más palabras al pasado. Pasado pisado como dice la canción. Dediquemos unos minutos a pensar en el año nuevo.

Querido 2014, te diría que espero que seas el mejor año de mi vida, que me quitarás las penas y que me darás todo lo que siempre pido y más, pero siendo realistas, no sabes lo que nos viene encima. Será el año en el que acabe mi carrera, por fin; zanjaré algunos asuntos en mi vida y estaré más cerca de los 30. Y claro que sí, hay que salir a celebrarlo, con los amigos y con la familia, que son lo que tenemos y lo que somos al fin y al cabo. Aunque no hayamos tenido mucha suerte hasta ahora debemos pensar en positivo y seguir adelante, valorar lo que tenemos, y eso señores, eso, hay que celebrarlo.
Doy gracias al 2013 por darme la oportunidad de recuperar a personas que daba por perdidas, por no perder la paciencia, por tener a personas maravillosas a mi lado y por conocer a otras nuevas que espero que sigan mucho tiempo en mi vida. Y no, este año no se me va a olvidar como los demás, porque ha sido muy importante en muchos aspectos, tanto buenos como malos. El tiempo es la mejor cura para todas las heridas pero también las personas que te rodean.

Por eso quiero pensar en el año que entra, cargado de dios sabe qué, pero también de tiempo; tiempo de reconciliación, de reflexión, de pensamientos y sentimientos que hay que aceptar. Así que de antemano, 2014, te doy las gracias, por que sé que aunque no se cumplan todos mis objetivos o aunque pierda cosas por el camino me darás ese tiempo que tanto necesito.



jueves, 28 de noviembre de 2013

En lo bueno y en lo malo

X: cualquiera con un mal día, que lo ve todo negro
C: camarero del bar
A: amiga



X-¿Me trae la carta cuando pueda?
C-Sí, ahora mismo se la traigo. Les digo los platos del día:

Vacíos llenos de nada empanados.
Vacíos sin sentido rebozados.
Vacíos rellenos de desquicios irreales y comprensión limitada a la parrilla.
Vacíos inmunes en salsa.
Y el vacío especial de la casa.

X-Pues una ración de vacíos de la casa por favor.
De esos que no vienen a cuento.
De esos que son para compartir.
De esos que hacen que quieras volver.

X-A ver la carta… Mira, y media de nunca jamás también.
De los que ya no quedan
Como los de esa mesa de ahí.

X-¡Ah!, y cuando pueda un par de tintos.
Con ese sabor a olvido
De los que saben quitar las penas.

C-¡¡Marchando!! (Pasan diez minutos; la amiga se levanta y va “al baño”)

C-Aquí les traigo las cervezas.

X-¡¡Pero si he pedido tintos!!

C-Lo siento pero su amiga me dijo cervezas al final. (Miradas cómplices ¬¬ , mientras el camarero sigue poniendo cosas sobre la mesa)

C-Por aquí la ración de vacíos rellenos de buenos momentos y la media de nunca digas nunca.

X-Perdone se ha equivocado, no he pedido eso tampoco. (Miradas cómplices de nuevo ¬¬)

C-Eso también lo ha pedido ella, lo siento.

X-Vale, no se preocupe, comeremos esto entonces.

C-¡¡Que aprovechen señoritas!!

X-Gracias. (Coge el tenedor y el cuchillo y con algo de resignación comienza a comer; su amiga mientras, sonríe. Ella acaba sin rechistar e incluso rebaña el plato.)


A-Estaba bueno ¿no?

     Esto es una simple muestra de cómo los amigos que tenemos saben cómo hacernos sentir mejor, cuando estamos en esos momentos de debilidad. Y verdaderamente se aprecia aunque no sea en el momento, porque muchos lo hacen sutilmente o sin ni siquiera decir una palabra (a veces las miradas bastan, las cómplices sobre todo). Saben justo dónde nos duele, y tienen la mejor receta para hacernos reír o animarnos. Gracias a todos los que hacéis que los tropiezos no sean para tanto y por hacer que las piedras con las que tropezamos parezcan más pequeñas  cuando estamos con vosotros.





lunes, 11 de noviembre de 2013

Noviembre.



No todos los noviembres son iguales. Es cierto que el otoño va dejando poco a poco las hojas en el suelo, y con ellas el verano y sus momentos infinitos se van desvaneciendo, y eso es algo que no cambia. Pero las hojas no son las mismas, ni los veranos, ni siquiera nosotros mismos, ni nuestras circunstancias. Seguramente sea mi último noviembre en la Villa y Corte, pero no es como los demás. Piso fuerte al andar y escucho crujir esas hojas caídas que, acompañan el eco del viento y me hacen seguir despierta. Tiempo de recogida, llegó el frío, la lluvia, y quizás la nieve, a veces. Crujen; colores en escalera, desde el marrón más intenso, pasando por naranjas cálidos cargados de indecisiones, hasta el sutil amarillo que abarca los últimos rayos de sol. El viento se las lleva, las mueve a su antojo, las barre, las arrastra, las olvida.  Y así, estamos preparados para renovarnos, vacíos pero llenos de un futuro incierto. Y crujen al pasar, esas hojas en el suelo, que para muchos es consuelo y para otros despertar.






sábado, 9 de noviembre de 2013

Querer querer



  

 Hay muchas formas de querer:

      Querer con ganas o sin ellas,
      Querer con miedo,
      Querer absolutamente,
      Querer irse,
      Querer volver,
      Querer evadirse,
      Querer distancia,
      Querer tiempo,
      Querer esperar,
      Querer poder,
      Querer estar,
      Querer sentir,
      Querer vivir,

   Pero lo más importante es querer querer. A menudo todos nos quejamos de cosas, sobre todo yo; y hay veces que el verdadero problema es querer de verdad. Si eso falla todo se derrumba, no queramos empezar la casa por el tejado. La voluntad mueve montañas, la verdadera cuestión es: ¿quieres moverlas? 



martes, 17 de septiembre de 2013

Tú, mi cometa de hierro

Y te dicen que te quedes con los momentos buenos, que con el tiempo todo pasará y que hay que superarlo. Pero lo que no te dicen es el silencio mental que se queda vagando en el cerebro, las miles de preguntas sin responder que ya nunca tendrán respuesta o que el tiempo se para, pero sigue. Es duro  no haber sido consciente hasta que no has estado insoportable. No haber estado aquí en años y con la inútil inocencia que me caracteriza pensaba que todo se arreglaría algún día, que solo era una mala racha.

 Ahora que te has ido siento rabia de no haber podido tenerte nunca como quise. Rabia que siempre he sentido hacia ti por todo lo que ya sabes. Y a la vez impotencia de la que no me daba por vencida, solo por ser tú. Sé que tenías tus momentos y que tu mente traicionaba la realidad, pero siempre intenté que estuvieras orgulloso de mí, y lo seguiré haciendo. Una vez más no estoy de acuerdo en tu manera de hacer las cosas, pero es algo que por lo visto tenía que pasar. Me hubiera gustado que me vieras acabar la carrera y quizás emprender un nuevo camino, para demostrarte que puedo con todo lo que me propongo y que llegaré lejos, te lo aseguro, aunque sé que eso nunca lo dudaste. Espero que desde algún sitio me cuides, como has hecho siempre, aunque no estarás presente en muchos de los días más importantes de mi vida.

Te has ido sin más, sin decir adiós si quiera, sin dar cuentas a nadie y sin que pueda tener un recuerdo inmediato mínimamente feliz de ti.

Tú y tus manías de arreglarlo todo, de perfeccionar todos los detalles, de implicarte en cuerpo y alma en los problemas para solucionarlos, tus pijamas de rayas, tu chubasquero naranja, tu belén de navidad, tus colecciones de discos, tu moto, tus libros, tus manos, tu ilusión, tus pequeñas sorpresas que te hacían grande, tu entrega y tus ganas que, se quedaron atrás hace mucho, aunque han sido heredadas.

Estarás siempre dentro de mí, a cada paso que dé. Eras mi mitad prohibida; la cometa que siempre me costaba hacer que despegara, corría y tiraba del hilo más que nadie pero no paraba de caerse y, solo a veces lograba alzarla bien alto, otras la llevaba a mis espaldas, parecía de hierro; querías que  yo siguiera tus pasos y volara detrás de ti y no contigo. Nunca nos entendimos, es lo que nos ha tocado, ser iguales pero opuestos. Siempre te he admirado, supongo que como todos los hijos que ven a su padre como superman, cuando pequeña veía imposible que nadie supiera más cosas que tú. Que injusta es la vida, te golpea con un revés impecable y te deja en medio de un mundo inexperto para que te las habíes. Los papeles han cambiado, pero seguiré tirando del hilo aunque no estés, no dejaré que se caiga porque haya soplado un viento sin rumbo. Vendrán más vientos inoportunos,  huracanes y terremotos, pero tú estarás conmigo, tú y tus manías, tú mi cometa de hierro.