martes, 5 de marzo de 2013

El armario de la vida


     Últimamente he observado como la gente camina de un lado a otro, con tanta prisa que, a veces no saben ni a donde se dirigen. Y es que siempre llega ese momento en el que te quedas quieto y  ves como los demás siguen con su ir y venir; sí, pero, instintivamente te paras en seco y te planteas las cosas desde otra perspectiva. Deja que ellos sigan con sus historias, tú alza la mirada hacia el vacío que tanto te aterra y piensa bien lo que vas a hacer. Deja de pensar que la respuesta está en las canciones, en que hay señales que te ayudan en el camino o que siempre habrá alguien que te salvará el cuello en el último segundo. Toma la iniciativa, sé tú mismo y elige el camino que quieres seguir. No, no es fácil, pero nadie dijo que lo fuera, simplemente hay que armarse de valor y despertar esa chispa interior que hace que te muevas.

     Es como vestirse todos los días. Si llueve lleva paraguas para no mojarte, y si puede ser unas botas de agua, si no lo haces a ver quien aguanta el chaparrón  que cala hasta los huesos. Si hace frío procura llevar un buen abrigo, porque aunque digan por ahí que el frío es bueno para el cutis ¿no querrás coger un resfriado verdad? Por supuesto que no se te olviden una buena bufanda y unos guantes. Si hace un buen día no pueden faltar unas gafas de sol que protejan los ojos con los que ves todo lo que te rodea. Si vas a salir de fiesta arréglate. Si vas a una entrevista de trabajo sabes que hay que ir formal.

    Como puedes ver son cosas “de cajón”. Sólo es cuestión de asomarse a la ventana. Aunque, todos nos hemos mojado porque se nos olvidó el paraguas encima de la mesa antes de salir. Quién no se confió de un buen día de sol invernal y dijo: Dejo el abrigo en casa que hace mucho calor; y luego muerto de frío mendigando una bufanda a tus amigos. Que levante la mano quién no ha intentado mirar fijamente al sol unos segundos para demostrar que no pasa nada y después acaba viendo puntos negros en las caras de los demás. Siempre hay alguno al que no dejan entrar porque no va bien vestido. Y cómo no, si vas a una entrevista, la imagen juega un papel fundamental.

     Al fin y al cabo todos los días sales vestido de casa. Sales por la puerta con la monotonía a cuestas pero te das cuenta de que si no haces lo que quieres en realidad, otro lo hará por ti. ¿Por qué no vas a ser tú mismo el que lo haga? Nunca es tarde, sólo tienes que saber que ponerte hoy. Ten en cuenta que habrá obstáculos; puede romperse tu paraguas, alguien puede robar tus gafas o puedes llegar tarde a la entrevista, y son factores que se te escapan de las manos, pero que los medios no justifiquen el fin.  Porque hagas lo que hagas ellos van y vienen, y vienen y van, pero lo que de verdad importa eres tú.





domingo, 3 de febrero de 2013

Ojos que no ven

Esos besos que me dabas,
yo los vendo.
Ya no sirven,
no los quiero,
no son nada.

Esas caricias en el pelo,
ahora caen, 
con tus manos
insistentes,
en el suelo.

Esas miradas de locura,
me las quedo,
son mías,
mi consuelo, 
mi tortura.






jueves, 6 de diciembre de 2012

De luz y de sal

   Quiero un respiro, de mar y arena, de luz y de sal. Donde los rayos de sol son eternos. Donde los recuerdos afloran con una sonrisa. Donde el viento golpea en la piel arrastrando consigo nostalgias inesperadas.

   Quiero un respiro, de mar y arena, de luz y de sal. Donde las miradas se hacen cómplices. Donde los suspiros se pierden por completo. Donde el tiempo se para en seco pero a la vez deja su rastro.

   Quiero un respiro, de mar y arena, de luz y de sal. Donde la tranquilidad se adueña de mi mente. Donde saber que no ves el final de ese horizonte te hace pensar lo lejos que puedes llegar. Donde cierras los ojos y estás donde quieres estar.

 Quiero un respiro… pero de esa arena y ese mar, de esa luz y de esa sal.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Y uno aprende

   "Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender. Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende."



Jorge Luis Borges

jueves, 8 de noviembre de 2012

Dicen por ahí

Dicen que nada es para siempre.
Dicen que todo sucede por alguna razón.
Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar.
 Dicen que querer es poder.
 Dicen que nunca se olvida el primer amor.
 Dicen que para todo hay una primera vez.
 Dicen que el que calla, otorga.
 Dicen que no hay dos sin tres.
 Dicen que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
 Dicen que el espacio es infinito.
 Dicen que los sueños sueños son.

martes, 2 de octubre de 2012

Paren el mundo, que me bajo

   No, no eres tú…; no, tú tampoco… ¡Espera! No, no, definitivamente no; a ver tú que tal… mmm no, vaya por dios; ¿y éste? Bueno, bueno, este podría ser, va la cosa bien… vaya… parece que tampoco. Y así sucesivamente… Todos iguales, y aún no he encontrado esa persona que me haga olvidarme del resto del mundo y que se entregue a mí por completo. No diré imposible, porque sé que existe, pero esto se está poniendo difícil. Aquí se aplica el lema de ‘tonto el último’, y así es, quien no coge carrerilla se queda atrás parece ser. La excusa de que está en la naturaleza de los hombres cierta necesidad… es que sinceramente, me parece una excusa pésima para hacer lo que os dá la gana. Que sí, que estáis en la edad de que se os van los ojos detrás de todo lo que se mueva, pero una cosa es eso, y otra muy distinta estar con todo lo que se mueve. Por supuesto, cuando buscáis una chica para algo serio, ella tiene que ser la intocable, y la que no haya estado con más de un tío o dos, o si puede ser con ninguno. En este campo sigue habiendo desigualdad.

   Quizá es un código no escrito, pero todos sabemos que existe. Todos hemos hecho tonterías, y yo no digo que no disfrutéis, pero, por dios mío se está llegando a puntos extremos de promiscuidad en esta sociedad. Lo peor es que el tío queda como el triunfador y nosotras como lo que todos ya sabéis. Vais todos pavoneándoos de lo que ligáis o dejáis de ligar, aumentando el número de chicas con las q habéis estado por segundo, y todo para que tus amigos te digan: dios eres un crack tío, y os echéis unas risas. ¿Y qué? Con eso estáis contentos ¿no? Pues yo sigo sin verle el sentido. Para mí un chico que haya estado con muchas tiene el mismo valor que si una chica ha estado con muchos para vosotros. También están los típicos, que son digamos: estables y normalitos, y de repente un día, les rompen el corazón y PUM, empiezan a hacer lo que los demás, porque, como ya he dicho, piensan que se quedan atrás, que se están perdiendo todo. Siempre he pensado que una mujer puede enamorarse varias veces, pero que un hombre no, cuando lo hace, lo hace de verdad, hasta las trancas y eso ocurre muy pocas veces, por eso cuando os rompen el corazón, la respuesta directa es ligar con todas las tías que puedas como si no hubiera mañana. Pues bien, me parece bien, pero no reclameis luego una intocable.

   Otros parecen de lo mejorcito que se ha conocido, y un día se dan cuenta de que simplemente no eres lo que querían para ellos, y que bastó que los dejaras ir para que volaran como nunca. En estos casos hay que dejar que vuelen bien alto para que cuando ya no pueda volar más se acuerden de ti, y aprecien lo que ha perdido, entonces será tarde. Y por supuesto están esos que se van con otras para olvidar, perdonad que os diga, pero eso no sirve para nada. El cerebro domina todas las emociones, y a veces nos engaña, pero con el tiempo la verdad siempre sale a la luz., y la verdad es, que no la vais a olvidar, pero eso no significa que no encontréis a otras, iguales o simplemente, distintas al resto. Ya nadie busca el amor, todo el mundo busca pasar el rato, pero yo solo digo que para pasar el rato vale cualquiera, pero para pasar toda la vida no. Y yo me pregunto cómo elegir el que tiene que ser, porque estoy más que harta de ver películas que dejan ver esa sensación de plenitud, esa compenetración entre dos, esa cosa única e irreemplazable. A más chicos que conozco, menos valen la pena, es una regla inversamente proporcional, y esto va aumentando por año. Cada generación viene peor, más espabilados todos y más sinvergüenzas. No se si esto ha pasado siempre, si en otras épocas la gente pensaba lo mismo de su sociedad como yo ahora. Conozco a pocas personas que merecen la pena, y cuando digo pocas me refiero a los dedos de una mano, y eso que conozco mucha gente.

   No sé cuantos más me quedan por conocer, pero no quiero que sean de esos que se hacen los chulos, de esos que pasan de las tías y las tratan fatal porque así se han creado su mecanismo de defensa ante ellas, de esos que simplemente se están entreteniendo contigo para ver hasta donde llegan, como si el tiempo fuera algo que se puede perder, de esos que son buenos y luego te decepcionan, de esos que están contigo pero no te quieren, de esos que creen que son el centro del mundo, de esos que no te escuchan ni quieren saber tus problemas… y digo todo esto, porque sé que serán los que conozca, y puede que, con suerte, aunque no tengo mucha últimamente, conozca a un par de personas más que merezcan la pena, y entre ellas: sí, espero que seas tú. Se han perdido las formas, el saber tratar a una mujer, ahora está todo transformado y enmascarado por las redes sociales, en las que el orgullo juega un papel fundamental; si no me contesta no le escribo más, si no me habla no le hablo, si no me agrega no le agrego etc. Pamplinas y chorradas… las cosas son simples, no hay que hacerlas complicadas, si te gusta a por ella, si no pues otra vendrá, el mundo no se acaba, y viceversa por supuesto. El no sé si me gusta, generalmente es un no, pero que en ocasiones sorprende, he aquí los dilemas de muchos. Yo siempre digo que ante la duda mejor que sí, y que si no sale pues, mejor haberlo intentado. Muchos ni siquiera lo intentan por la dichosa amistad; creo que hacen falta hombres decididos y que sepan lo que quieren; en fin sobre gustos no hay nada escrito y el tiempo pone a cada uno en su lugar, lo sé, pero odio la incertidumbre de lo que va a pasar y de lo que está por llegar.

   Nunca os arrepintáis de algo que os hizo sonreír. Ante esta opinión que tengo actualmente, solo me queda por decir: paren el mundo, que me bajo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El comienzo del comienzo

   Después de este año de una serie de catastróficas desdichas espero que mi mala suerte tome otra dirección porque llega un momento en el que dejas de vivir por dentro. Ya no sabes si es el karma o porque te ha mirado un tuerto, pero ya va siendo hora de que se vaya de mí. No quiero que me decepcionen más, no quiero que me minusvaloren más y no quiero que la gente espere de mí lo que ellos no harían ni por ellos mismos. No quiero que nadie haga sacrificios por mí que crea que no merezco, no quiero que cuando necesite a alguien no esté y no quiero que este vacío se haga cada vez más grande. Estar al límite, al borde del precipicio, no saber cómo acertar o cómo hacer que todo vaya bien otra vez, y estar solo ante él. Ante la duda de dar el paso hacia delante o retroceder, de saber que todo acabará en un segundo o de que puede que algo empiece a ir bien, porque… ya, no puede ir peor. Y una vez más la esperanza será la protagonista de otra historia desesperada, el comienzo de un nuevo fin.

   No puedo empezar de cero, pero sí tomar decisiones que cambien el futuro y prescindir de lo innecesario, de lo que me hace daño y de lo que me produce esta sensación. Soy como la pieza de un puzzle que se ha perdido y sin ella no se puede completar, esencial, pero si no la encuentras terminas por dejar el puzzle incompleto; como un náufrago a la deriva o un nómada sin destino que al fin y al cabo lo único que quieren es encontrar un sitio al que llamar hogar; como el niño nuevo que llega a clase deseando de hacer amigos, nervioso e ilusionado con todo, pero vuelve a casa sin ellos; sin rumbo y totalmente maleable, sin ganas…

   Espero que algún día me reencuentre con mi verdadero camino, porque esta desviación ha sido un infierno. Espero encajar de una vez en algún sitio. Algo que me complete al menos en parte y que pueda ayudar con el parachoques que estoy creando ante mí. Espero que no se haga infranqueable e irrompible, espero que no sea demasiado tarde. Tiempo al tiempo es todo lo que me queda, lo demás, igual que fácil ha venido, fácil puede marcharse. Dicen que nada dura para siempre, y cada vez creo más en ello. Solo puedes fiarte de ti mismo. Así que lo único que me queda por decir es: “Perdón, gracias y adiós”.