jueves, 8 de noviembre de 2012

Dicen por ahí

Dicen que nada es para siempre.
Dicen que todo sucede por alguna razón.
Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar.
 Dicen que querer es poder.
 Dicen que nunca se olvida el primer amor.
 Dicen que para todo hay una primera vez.
 Dicen que el que calla, otorga.
 Dicen que no hay dos sin tres.
 Dicen que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
 Dicen que el espacio es infinito.
 Dicen que los sueños sueños son.

martes, 2 de octubre de 2012

Paren el mundo, que me bajo

   No, no eres tú…; no, tú tampoco… ¡Espera! No, no, definitivamente no; a ver tú que tal… mmm no, vaya por dios; ¿y éste? Bueno, bueno, este podría ser, va la cosa bien… vaya… parece que tampoco. Y así sucesivamente… Todos iguales, y aún no he encontrado esa persona que me haga olvidarme del resto del mundo y que se entregue a mí por completo. No diré imposible, porque sé que existe, pero esto se está poniendo difícil. Aquí se aplica el lema de ‘tonto el último’, y así es, quien no coge carrerilla se queda atrás parece ser. La excusa de que está en la naturaleza de los hombres cierta necesidad… es que sinceramente, me parece una excusa pésima para hacer lo que os dá la gana. Que sí, que estáis en la edad de que se os van los ojos detrás de todo lo que se mueva, pero una cosa es eso, y otra muy distinta estar con todo lo que se mueve. Por supuesto, cuando buscáis una chica para algo serio, ella tiene que ser la intocable, y la que no haya estado con más de un tío o dos, o si puede ser con ninguno. En este campo sigue habiendo desigualdad.

   Quizá es un código no escrito, pero todos sabemos que existe. Todos hemos hecho tonterías, y yo no digo que no disfrutéis, pero, por dios mío se está llegando a puntos extremos de promiscuidad en esta sociedad. Lo peor es que el tío queda como el triunfador y nosotras como lo que todos ya sabéis. Vais todos pavoneándoos de lo que ligáis o dejáis de ligar, aumentando el número de chicas con las q habéis estado por segundo, y todo para que tus amigos te digan: dios eres un crack tío, y os echéis unas risas. ¿Y qué? Con eso estáis contentos ¿no? Pues yo sigo sin verle el sentido. Para mí un chico que haya estado con muchas tiene el mismo valor que si una chica ha estado con muchos para vosotros. También están los típicos, que son digamos: estables y normalitos, y de repente un día, les rompen el corazón y PUM, empiezan a hacer lo que los demás, porque, como ya he dicho, piensan que se quedan atrás, que se están perdiendo todo. Siempre he pensado que una mujer puede enamorarse varias veces, pero que un hombre no, cuando lo hace, lo hace de verdad, hasta las trancas y eso ocurre muy pocas veces, por eso cuando os rompen el corazón, la respuesta directa es ligar con todas las tías que puedas como si no hubiera mañana. Pues bien, me parece bien, pero no reclameis luego una intocable.

   Otros parecen de lo mejorcito que se ha conocido, y un día se dan cuenta de que simplemente no eres lo que querían para ellos, y que bastó que los dejaras ir para que volaran como nunca. En estos casos hay que dejar que vuelen bien alto para que cuando ya no pueda volar más se acuerden de ti, y aprecien lo que ha perdido, entonces será tarde. Y por supuesto están esos que se van con otras para olvidar, perdonad que os diga, pero eso no sirve para nada. El cerebro domina todas las emociones, y a veces nos engaña, pero con el tiempo la verdad siempre sale a la luz., y la verdad es, que no la vais a olvidar, pero eso no significa que no encontréis a otras, iguales o simplemente, distintas al resto. Ya nadie busca el amor, todo el mundo busca pasar el rato, pero yo solo digo que para pasar el rato vale cualquiera, pero para pasar toda la vida no. Y yo me pregunto cómo elegir el que tiene que ser, porque estoy más que harta de ver películas que dejan ver esa sensación de plenitud, esa compenetración entre dos, esa cosa única e irreemplazable. A más chicos que conozco, menos valen la pena, es una regla inversamente proporcional, y esto va aumentando por año. Cada generación viene peor, más espabilados todos y más sinvergüenzas. No se si esto ha pasado siempre, si en otras épocas la gente pensaba lo mismo de su sociedad como yo ahora. Conozco a pocas personas que merecen la pena, y cuando digo pocas me refiero a los dedos de una mano, y eso que conozco mucha gente.

   No sé cuantos más me quedan por conocer, pero no quiero que sean de esos que se hacen los chulos, de esos que pasan de las tías y las tratan fatal porque así se han creado su mecanismo de defensa ante ellas, de esos que simplemente se están entreteniendo contigo para ver hasta donde llegan, como si el tiempo fuera algo que se puede perder, de esos que son buenos y luego te decepcionan, de esos que están contigo pero no te quieren, de esos que creen que son el centro del mundo, de esos que no te escuchan ni quieren saber tus problemas… y digo todo esto, porque sé que serán los que conozca, y puede que, con suerte, aunque no tengo mucha últimamente, conozca a un par de personas más que merezcan la pena, y entre ellas: sí, espero que seas tú. Se han perdido las formas, el saber tratar a una mujer, ahora está todo transformado y enmascarado por las redes sociales, en las que el orgullo juega un papel fundamental; si no me contesta no le escribo más, si no me habla no le hablo, si no me agrega no le agrego etc. Pamplinas y chorradas… las cosas son simples, no hay que hacerlas complicadas, si te gusta a por ella, si no pues otra vendrá, el mundo no se acaba, y viceversa por supuesto. El no sé si me gusta, generalmente es un no, pero que en ocasiones sorprende, he aquí los dilemas de muchos. Yo siempre digo que ante la duda mejor que sí, y que si no sale pues, mejor haberlo intentado. Muchos ni siquiera lo intentan por la dichosa amistad; creo que hacen falta hombres decididos y que sepan lo que quieren; en fin sobre gustos no hay nada escrito y el tiempo pone a cada uno en su lugar, lo sé, pero odio la incertidumbre de lo que va a pasar y de lo que está por llegar.

   Nunca os arrepintáis de algo que os hizo sonreír. Ante esta opinión que tengo actualmente, solo me queda por decir: paren el mundo, que me bajo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El comienzo del comienzo

   Después de este año de una serie de catastróficas desdichas espero que mi mala suerte tome otra dirección porque llega un momento en el que dejas de vivir por dentro. Ya no sabes si es el karma o porque te ha mirado un tuerto, pero ya va siendo hora de que se vaya de mí. No quiero que me decepcionen más, no quiero que me minusvaloren más y no quiero que la gente espere de mí lo que ellos no harían ni por ellos mismos. No quiero que nadie haga sacrificios por mí que crea que no merezco, no quiero que cuando necesite a alguien no esté y no quiero que este vacío se haga cada vez más grande. Estar al límite, al borde del precipicio, no saber cómo acertar o cómo hacer que todo vaya bien otra vez, y estar solo ante él. Ante la duda de dar el paso hacia delante o retroceder, de saber que todo acabará en un segundo o de que puede que algo empiece a ir bien, porque… ya, no puede ir peor. Y una vez más la esperanza será la protagonista de otra historia desesperada, el comienzo de un nuevo fin.

   No puedo empezar de cero, pero sí tomar decisiones que cambien el futuro y prescindir de lo innecesario, de lo que me hace daño y de lo que me produce esta sensación. Soy como la pieza de un puzzle que se ha perdido y sin ella no se puede completar, esencial, pero si no la encuentras terminas por dejar el puzzle incompleto; como un náufrago a la deriva o un nómada sin destino que al fin y al cabo lo único que quieren es encontrar un sitio al que llamar hogar; como el niño nuevo que llega a clase deseando de hacer amigos, nervioso e ilusionado con todo, pero vuelve a casa sin ellos; sin rumbo y totalmente maleable, sin ganas…

   Espero que algún día me reencuentre con mi verdadero camino, porque esta desviación ha sido un infierno. Espero encajar de una vez en algún sitio. Algo que me complete al menos en parte y que pueda ayudar con el parachoques que estoy creando ante mí. Espero que no se haga infranqueable e irrompible, espero que no sea demasiado tarde. Tiempo al tiempo es todo lo que me queda, lo demás, igual que fácil ha venido, fácil puede marcharse. Dicen que nada dura para siempre, y cada vez creo más en ello. Solo puedes fiarte de ti mismo. Así que lo único que me queda por decir es: “Perdón, gracias y adiós”.


domingo, 20 de mayo de 2012

El destino de la vida

   Y si el destino no existe no somos dueños de nada, todo esta predeterminado. El azar se desvía de nuestro camino cada vez que tomamos decisiones. Todos los días decidimos qué hacer desde que nos despertamos hasta que volvemos a conciliar el sueño. ¿Destino? Más bien ilusiones creadas para mantenernos entretenidos con algo y despreocuparnos de tener que elegir. ¿Si algo tiene que ocurrir ocurre? Todo depende de la decisión que tomes en el momento, de la voluntad y por supuesto de las ganas que tengas En estas encrucijadas siempre se enfrentan cabeza y corazón, y la mayoría de las veces no hacemos lo que deberíamos. Algunos culpan al destino, pero en realidad son ellos mismos los culpables. Es cierto, puede que aquel día si no hubieras estado ahí a esa hora, no hubiera sucedido lo que sea, pero todo es consecuencia de haber tomado decisiones previamente. Ese día decidiste ir por otro camino que no era el habitual, o llegar más tarde a un sitio… ¿Quién la sigue la consigue? A veces sí, aunque deberíamos decir quien la sigue tanto tiempo la consigue. Aunque como en todo hay excepciones en la que no conseguimos lo que queremos ni a la de tres, hay que ser realista. Normalmente sólo consiste en poner interés, tiempo, dedicación y como ya he mencionado antes, ganas e ilusión en lo que queremos. Puede que tardemos una vida pero si lo conseguimos, la satisfacción será mayor.

  Todos perseguimos algo. Podría decirse que gracias a las películas, que consiguen distraernos de la realidad un par de horas, pensamos que todo es más posible. La cuestión es por qué, ya que es ficción en una pantalla que plasma historias que a veces ni siquiera son ciertas, de hecho la mayoría no lo son. La respuesta es porque nos interesa, nos conviene pensar que algún día nosotros seremos como los de la película ( y obviamente no hablo de tener superpoderes o robar bancos, ni tener una hija con exorcismos). En general, creo que casi nadie tiene la vida que había soñado cuando era joven, y eso que a mí aún me falta por crecer. Ideas, proyectos, sueños rotos al fin y al cabo, que han ido cambiando su forma y no tenían nada que ver con los del principio. Esta metamorfosis es resultado de nuestras prioridades, y éstas sólo cambian por dos cosas: interés y amor. 

   No sabemos cómo seremos dentro de 20 años, ni con quién estaremos ni dónde. Y seguramente no habremos hecho nada de lo que queríamos. ¿Destino? No, decisión. ¿Azar? No, prioridad. ¿Ficción? No, realidad. Sin embargo, nadie piensa en lo que debería sino en lo que le conviene: destino, azar y ficción. Basamos nuestras vidas en eso porque así somos más felices. 

   Por suerte, a medida que vamos creciendo nos damos cuenta de las cosas, aprendemos a sobrevivir y a protegernos. La experiencia al menos, juega a nuestro favor. Aprendemos de nuestros errores y, poco a poco también a decidir cuáles son las prioridades que nos convienen en realidad, y no a creer que por azar tenemos un destino basado en la ficción.


sábado, 14 de abril de 2012

Sonrisas amargas



Ser fuerte cuando todo se derrumba
Aferrarse al recuerdo de un pasado
Esperanza reflejada en los ojos y,
Sonreír, con sonrisas amargas…
Impotencia de vivir cuando otros ya no están
Querer cambiar aquella última vez
Sentir rabia y,
Sonreír, con sonrisas amargas.
Dormir y sentir alivio,
Despertar y pensar que era un sueño,
Congelar el tiempo en tu mente y,
Sonreír con sonrisas amargas.
Y siempre llega el fin,
El fin de aquellos días,
Y al fin, completamente sola
Donde vagan los ecos de los pensamientos
Se le escapa una sonrisa, alegre, pero amarga.

lunes, 6 de febrero de 2012

El día a día, ni más ni menos



   Mujeres que están demasiado ocupadas en las cosas de la casa y en ordenando sin parar, olvidando que eso no lo es todo. Hombres infelices que vuelven a sus casas tras un largo día e trabajo con la máxima aspiración de poder dormir para ir a trabajar al día siguiente. Niños maleducados, cada vez más, que se creen que todo es suyo y que por chillar más consiguen las cosas antes. Padres que ignoran que sus hijos intentan hacer las cosas lo mejor que pueden para que se enorgullezcan de ello. Madres que protegen demasiado a sus hijos sin darse cuenta de que la cáscara del huevo algún día se romperá a la fuerza. Impotencia de no poder hacer nada por arreglar las cosas, porque alguien cambie, porque el tiempo se pasa y es irremediable. Ancianos que se creen que aún tienen quince años. Señoras que discuten sobre sus nietos, los mejores del mundo mundial, por supuesto. Gente que pierde cosas, y que ni se preocupa en buscarlas, porque es cierto, siempre aparecen. Ponerte los cascos a todo volumen y aislarte del mundo. Ponerse metas y cumplirlas. Mujeres que parecen agendas andantes, sin perder detalle de todo lo que hacen, están haciendo o van a hacer. Hombres despreocupados que no saben lo que quieren. Preuniversitarios que no saben que carrera escoger. Días de lluvia, siempre dan melancolía. La playa al atardecer hace recordar quiénes somos. Irte a la cama deseando que empiece un nuevo día. Esperar a alguien y que siempre llegue tarde. Mirar por la ventana un y darte cuenta de que ya no es verano. Llegar tarde cuando más necesitas llegar temprano, y llegar temprano cuando puedes llegar tarde. Ver una película y sumergirte en ella por dos horas. Ese olor que nos pierde… 

   Recuerdos de la infancia fotografiados en álbumes que parecen centenarios. Pensar que podía tocar el cielo y lo máximo que consigo es tener la cabeza en la luna. Ver a tus amigos y saber que siempre han estado ahí. Tumbarse en el césped y no tener nada que hacer. Cortarte el pelo y que todos te digan que ahora estás mejor que antes. Ser rebelde y pensar que nadie puede contigo, y que por supuesto, tienes toda la razón. La soledad a veces no viene nada mal. Desconocidos que se sientan a tu lado o en frente en el metro y no los vuelves a ver nunca más. Hacer algo sin que nadie lo sepa. Mujeres esclavas de su soledad y matrimonio que se dan cuenta de que cometieron un error. Post its que dejas para que recuerden cosas y te olvidas de leerlos. Tirarte en plancha a la cama. Quedarse esos cinco minutitos más por las mañanas, que acaban siendo media hora. Todo lo que se va, vuelve. 

   Y quién no ha querido poder volar alguna vez. Confiarse y meter la pata. Hablar más de la cuenta o meterse donde no te llaman, aficiones por excelencia. Una canción que siempre dejas, siempre… Lugares que tienen demasiados recuerdos en el aire que se respira. Motivación, es la clave de todo. Hombres con una vida perfecta pero mal de salud. Niños que nunca tuvieron padres. Miles de cosas por descubrir y que no vamos a conocer antes de morir. Típicos rumores que sabe todo el mundo, y que son mentira, pero entretienen. Canciones que te entienden mejor que nadie. De nada sirve ser el mejor y no poder compartirlo. Comprender que no todo el mundo puede ser como tú. Esperar algo a cambio nunca fue una opción. Pensar en uno mismo un poquito más. Dejarse llevar alguna vez. Siempre hay alguien que te pregunta que te pasa en el peor momento. Y quién no ha gritado en silencio y se ha tragado todas sus palabras. Mirar al mar, y ver el horizonte tan cerca y tan lejos. Pensar que has vivido y, sólo estamos empezando.

viernes, 10 de junio de 2011

Grandes verdades


La tristeza. La única emoción que muestra realmente lo que te importa.
El tamaño de algo sólo depende de con qué lo compares.
Yo también arranco la hierba del suelo cuando estoy sentada en el césped.
Si no estudias… no puedes salir¡¡¡
Piensa que hay canciones que jamás has escuchado.
El día que más sincero fuiste, demostraste lo falso que habían sido tus actos y palabras.
Ver fotos tuyas de pequeño, y que se te escape una sonrisa.
Señoras que discuten cual de ellas está más enferma.
La moda, se pasa de moda, el estilo jamás.
Lo que empezó como un juego, acabó como una adicción.
Porque la grandeza no se mide por lo que eres, sino por lo que puedes dar.
Hacer el muerto en la playa, y que se te meta agua por la nariz.
Te das cuenta de que te haces mayor cuando ya lees lo que dicen los personajes en los juegos.
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
Cuando lloras, y te abrazan, lloras aún más.
Canciones de mierda que te recuerdan momentos geniales.
Hay dos tipos de personas: las que consiguen lo que quieren y las que no se atreven a conseguir lo que quieren.
El rostro guarda el registro de nuestro paso por la vida.
Cuando regresas a un lugar del que escapaste, puede ser que quieras volverte a escapar.
Esa sensación de si elegir el mal o el bien.
Porque todos hemos hecho trampa alguna vez.
Etcétera: tu aliado en los exámenes.
Comer helado del bote y sentirse americano deprimido.
Aburrirse viendo la tele y empezar a sacar y a meter la tapa de las pilas del mando.
A veces la realidad supera la ficción.
Todos tenemos un amigo con el que nos juntamos y somos un peligro para la sociedad.
Somos jóvenes. “Es normal que bebamos demasiado, es normal que tengamos mala actitud y queramos follar como conejo… Somos un desastre, yo soy un desastre y pretendo seguir siéndolo hasta los veintitantos, tal vez hasta los treinta, y nadie puede quitarme eso.”
Un verdadero hombre no es aquel que seduce a todas las mujeres, sino el que sabe cuidar de una sola.
Rendirse nunca fue una opción.
Si tienes la oportunidad, inténtalo, porque si no te arrepentirás toda la vida.
Por muy difícil que sea siempre terminas haciéndolo.
Conformarse y dejar de insistir es como ver a alguien ahogarse y dejarle morir.
Solamente es imposible aquello que no te propones.
Ahora que lo has visto, lo quieres intentar.
Es difícil ver lo bueno de una persona, cuando ya has descubierto lo mejor de otra.
No hay gente que odie, solo hay gente que ama al revés.
Son indiferentes el cómo, el dónde y el cuándo simplemente asegúrate de elegir bien el quién.
Hombre invisible busca mujer transparente para hacer lo nunca visto.
Todos hemos visto alguna vez bricomanía.
Tener un objeto de referencia cuando te vas a bañar, que éste se marche y sentirse perdido en la infinitud del universo.
Todo el mundo miente, la única variable es sobre qué.
Sonará egoísta, pero jode un poco ver lo bien que te va sin mí.
La ignorancia mata, pero es mejor que la inteligencia mal aprovechada.
Coca cola. 125 años sin saber lo que bebemos.
Si te obsesionas con una idea acabarás atrapado en ella.
Sabes que eres mayor cuando ves el doble sentido.
Las peores decisiones son las que se piensan demasiado.
Dios me hizo perezoso, no puedo ignorar lo que el quiere.
Una persona puede sentirse sola aun cuando mucha gente la quiera.
Señoras que consideran que guardar un secreto es no contar quién se lo ha dicho.
Todos tenemos días malos.
Adelantarte unos centímetros en una carrera y pensar que ya tienes ventaja infinita.
Solo porque puedas hacer algo no significa que lo debas hacer.
Te sorprendería saber quiénes te echarán de menos cuando te vayas.
Por esas series que no sabes si quieres que acaben para ver el final, o no quieres que acaben porque te encantan.
Porque hay cosas que es mejor no decir.
Quitarte una tirita y que se te quede la marca del pegamento.
Puede que me hagas daño, pero aún así eres mi dolor favorito.
A veces con un “lo siento” no es suficiente.
Lugares que empiezan a ser odiados por los recuerdos que te traen.
Siempre te picará el punto de la espalda al que no llegas.
Por esas ganas de mirar hacia abajo cuando estás en lo alto.
Esa sensación de no tener nada que hacer porque ya es verano.
Llorar de alegría.
Todos hemos mirado el móvil para ver la hora, y cuando lo hemos guardado no tienes ni idea de la hora que es.
Porque todo se hace por alguna razón.
Saber que no tienes razón y seguir discutiendo.
No hay nada comparable a la sensación de volver a casa tras un largo viaje.
Siempre hay canción que nunca dejas pasar cuando suena.
Hacer reír a la gente me hace reír a mí.
Porque hay días en los que el mundo se te cae encima…
Ir a la parada de autobús y que justo, lo estés viendo irse.
Todos los problemas tienen solución.
Pensar en el futuro, nos hace seguir adelante, aunque puede que nunca se haga realidad lo que queremos.
Salir de un examen y que siempre haya alguno que diga que va a suspender y saque un nueve o un diez.
Nunca sabes cuando lo vas a pasar bien o mal.
La vida te pone a prueba constantemente.
Sonreír sin motivo y que todo te parezca perfecto sólo ocurre una vez al mes.
Pedir algo nuevo en un restaurante y que lo que se pide el otro siempre te guste más.
Todos hemos llegado tarde y le hemos dicho a nuestro amigo que sólo te quedaban 5 minutos, cuando ni siquiera habías salido de casa.
Porque en un día malo, todo el mundo está contra ti…
Seguro que te sabes todas las canciones de una cinta que llevaban tus padres en el coche, y que cuando la escuchas te sabes hasta los coros.
Si no dejas el despertador cinco minutitos más no eres persona.
Y pensar la cantidad de sitios a los que nunca hemos ido.
Es cierto que llorar no arregla nada, pero desahoga.
Si no crees en ti mismo, nadie lo hará.
Saber que ya es verano y que tienes todo el tiempo del mundo para hacer las cosas que no pudiste hacer durante el año.
Acabar el verano y darte cuenta de que no hiciste nada de lo previsto.
Refugiarse en el pasado a veces es lo mejor.
Jugando al escondite nadie llegó contando hasta a 100.
Con una mirada lo dices todo.
Querer y no poder.
Tener miedo y nunca decir lo que piensas en realidad.
Dar una sorpresa y ver la cara de felicidad del otro.
Te sientes cómodo cuando otra persona y tú tenéis muchas cosas en común.
Odio escuchar: “te lo dije”.
Llenar el álbum de Pokemon entero y sentirte el rey del mundo.
¿Y quién no se ha comprado patatas para que te toque algo que trae dentro?
Nadie dijo que fuera fácil.
De los errores se aprende.
Si no te llama es porque no quiere.
Irte de viaje y saber que se te olvida algo, no acordarte hasta que llegas al sitio y te hace falta. El cargador del móvil.
Por mucho que quieras eres incapaz de describir tus sentimientos.
Saber escuchar y que te escuchen.
Esconderte bajo las sábanas y pensar que nadie podrá contigo.
Te das cuenta de lo que tienes cuando lo pierdes.